Aprender a Estar Bien Contigo Mismo
Cuando el calendario marca una fecha importante, puede remover algo dentro de nosotros: una mezcla de recuerdos, expectativas y emociones que no pedimos sentir. Algunos días llegan en silencio, pero traen peso. Nos hacen notar los espacios en nuestra vida, las personas que no están, la versión de nosotros mismos que pensábamos que ya seríamos a estas alturas.
Si hoy se siente pesado, no estás sola.
Hay un tipo particular de dolor que surge al ver al mundo celebrar mientras tú estás aprendiendo a pertenecerte. Y aun así, dentro de estos momentos también existe una fuerza silenciosa — una invitación a conocerte más profundamente.
Estos días sensibles no están aquí para castigarte.
Están aquí para recordarte algo importante:
Tienes derecho a crear significado en tus propios términos.
Tienes derecho a sentir lo que sientes sin pedir disculpas por ello.
Y tienes derecho a ocupar espacio en tu propia vida
Aprender a estar bien en soledad no se trata de fingir que no te importa o convencerte de que es mejor no sentir nada. Se trata de aprender a disfrutar tu propia compañía, no porque no desees conexión, sino porque finalmente entiendes que la conexión comienza contigo.
Estar solo no significa que te falte algo.
Significa que estás escuchando.
Estás escuchando lo que te da paz, lo que te trae alegría, lo que tu cuerpo necesita, lo que tu corazón ha estado intentando decir. Estás aprendiendo que puedes crear calidez, comodidad, celebración y significado sin esperar que alguien más lo haga por ti.
Hay una fuerza silenciosa en elegirte.
Una suavidad en aprender a sostener tu propia mano.
Una libertad en darte cuenta de que no vas tarde — estás convirtiéndote.
Puede que estos días se sientan pesados, pero también lo son los días que nos moldean.
Y este podría estar moldeándote en alguien más fuerte, más compasiva, más centrada y más alineada con la vida que estás destinada a construir.Y este podría estar moldeándote en alguien más fuerte, más compasivo, más centrado y más alineado con la vida que estás destinado a construir.
Así que si hoy se siente pesado, permítelo.
Siéntelo. Honra lo que trae.
Y recuerda esto:
No te estás quedando atrás.
Estás construyendo una base.
Estás aprendiendo a pertenecerte, y ese es el comienzo de cada capítulo hermoso que aún está por venir.
— Erika Hernández
Fundadora y Editora en Jefe
You might also enjoy:
THE STORY–RITUAL: The Person in the Mirror
La transformación de la que nadie habla: Independencia financiera
Written by the author of La Mujer Que Se Levanta Después de la Caída






Deja una respuesta